lunes, 16 de julio de 2012


 El servicio es el camino de la humildad.
La humildad es el camino del perdón.
El perdón es el camino del amor.
El amor es el camino de la perfección.
La perfección es el camino de la excelencia en Dios.

Vemos por tanto, que encontramos a Dios cuando penetramos por la primera puerta, que es el servicio. Es en la puerta del servicio humilde donde encontramos el espíritu de las personas de gran corazón, despojadas de vanidades y prejuicios. El servicio humilde, hecho de perdón y amor, trae al alma la luz de la perfección y alcanza las cumbres más altas.

Sólo crecemos en espíritu, si descendemos en lo material.
Sólo progresamos como personas, cuando superamos nuestros individualismos.
Sólo alcanzamos la victoria, cuando derrotemos nuestros egoísmos.
Sólo tendremos amor, cuando hayamos renunciado a él en bien de los demás.

"Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque estas cualidades, sin abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos". 2 Pedro 1:5-8



















Señor, quitá de mí el corazón cerrado,
un corazón que pone llave a lo que pasa dentro
con el pretexto de que sólo él entiende lo que le pasa y nadie más...

Quitá de mí el corazón enredado que vive dando vueltas sobre sí mismo...

Quitá de mí el corazón lleno de espinas que vive siempre a la defensiva...

Quitá de mí Señor, el corazón guardado, un corazón sin uso
que no termina de entregarse,  que se vive cuidando de tener afectos,
de solidarizarse, de amar de más y de ser amado de menos.
Un corazón guardado a veces para una supuesta ocasión que nunca llega,
un corazón enamorado de sí mismo...

Quitá de mí el corazón víctima que considera que todos lo han herido,
que no le queda sino estarse sólo con él, todos le están en deuda...
Quitá de mí  Señor, el corazón empachado de sí mismo
que harta a los demás hablando de sí, o a veces un corazón inalcanzable
que siempre todos tienen que ir hacia él y nunca baja a los demás.
Un corazón narciso que se pasa la vida contemplándose a sí mismo,
ególatra, autosuficiente que necesita de los demás para sentirse admirado.
Que de los otros ama sus aplausos no a la persona,
ama a los que piensen bien de él...

Quitá de mí el corazón dividido, disperso, desordenado,
desprovisto de la capacidad de elegir...Acá entra la sensualidad,
lo que entra por los sentidos, la calle, la televisión, internet,
esto que hace que el corazón esté esclavo,
que ha asentado la vida en la arena movediza de la dispersión,
que por esto mismo está descentrado que le falta el hogar interior.
Un corazón que se ha vuelto ciego...

Quitá de mí el corazón implacable, inmisericorde, que no se perdona nada,
que vive a presión, que no sabe disfrutar.
Un corazón ícaro que vive persiguiendo un ideal que es inalcanzable,
vive frustrándose porque no tiene la humildad de reconocer que no todo lo puede...

Quitá de mí Señor, el corazón enfermo de apariencia,
abrumado de la necesidad de contentar a los otros,
un corazón enfermo de "tener que" y no poder disfrutar...

Quitá de mí un corazón atrincherado en su capilla interior,
demasiado ocupado en la propia santidad,
un corazón que ama a la humanidad pero no soporta a los hombres...

Quitá de mí Señor, el corazón de piedra...
Amén.

sábado, 14 de julio de 2012
























Tras tus pasos, Señor, en camino a Galilea.
Para rehacer tu camino desde el comienzo.
Para aprender a tu lado,
mientras curas enfermos y atiendes a las multitudes.
Para escuchar tu llamado,
la invitación a seguirte…
dejándolo todo, familia, bienes, seguridades,
para acercarnos a tí,
despojados, sin ataduras,
con la ligazón sola de la pasión por el Reino.

Nos llamas, nos convocas, nos llamas en comunidad, en marcha.

A no quedarse esperando que pase el Señor por al lado,
que el Señor ya pasó y camina delante.
Hay que correr a su encuentro,
hay que buscarlo aún donde no pensamos…

Galilea, la periferia de aquel tiempo.
¿Dónde será Galilea hoy día?
¿Dónde acudir para no errar el encuentro?
¿En qué lugar, junto a quiénes, vive el Resucitado?
Haciendo presente
la vida del Reino.

Junto a los pobres, los enfermos, los marginados
de aquel y de nuestro tiempo.
Mayorías empobrecidas sedientas de un justo anhelo.

Danos Señor el don del discernimiento,
saber por dónde y con quiénes
trabajar hoy por tu Reino.

Vamos Jesús, muéstranos, enséñanos tus senderos
sacude nuestras perezas, haz que salgamos corriendo,
no sea que perdamos la hora y sólo te veamos de lejos.
Seguirte es estar a tu lado movilizarse a tu encuentro.

Vamos a Galilea para empezar de nuevo.
Desde allí, claro veremos tu presencia en todo tiempo.
El Resucitado está vivo, pero no dentro del templo;
hay que buscarlo allá afuera,
al descampado, a cielo abierto.
Escondido entre los pobres
develando el gran Misterio de la presencia certera
que nos señala Mateo,
en un grito de esperanza:
Felices ustedes porque me reconocieron
en el desnudo, el enfermo,
el que está solo, el hambriento,
en la cárcel o sediento,
porque en ese más pequeño
me convierto en sacramento,
signo visible de mi presencia
en todo lugar y tiempo
partiendo desde los pobres
para convocar al Reino.

Danos, Señor, tu Espíritu para ver claro.
Danos tu espíritu para vivir para los demás.
Danos tu espíritu para no equivocarnos
y creer encontrarte donde no te hallas.
Danos fuerzas para buscarte
en la Galilea de nuestros días.
Ayúdanos a rehacer tu camino
Queremos seguir tus pasos
por el camino liberador
que nos conduce hasta el Reino.

Marcelo Murúa



















Tumbarse a la "Bartola" es sinónimo de "descansar", de no hacer nada más de eso... nada.
Es cierto que a veces necesitamos no hacer nada, simplemente recostarnos y contemplar cómo pasan las nubes, como pasa el tiempo sin apreciarlo, escuchar el canto de los pájaros o el vuelo de una mosca a nuestro alrededor.
Eso es necesario y sano para la psicología humana... 
Pero no olvides que en la vida, también es necesaria la actividad, el ponerse en pie una y otra vez, el estar dispuesto a actuar con rapidez ante una situación concreta, el saber tender tus manos a quien lo necesita, el hablar con claridad y sin doblez...
Si te recreas demasiado en "tumbarte a la Bartola" no alcanzarás ninguna meta, no dirás nada a quien te mire, no saldrás de ti mismo, no harás nada por nadie.
Por eso, si hoy lo necesitas ¡túmbate! aprovecha el instante y... que ese instante te impulse para dar más y mejor lo que eres a los demás.

Encar_AM

viernes, 13 de julio de 2012

Héroes de la Fe. LA PRIMERA COMUNIÓN


DE VENTA EN :



 " Y LOS FUE ENVIANDO..." Marcos 6,7-13

Para ser un ENVIADO no es necesario recorrer
muchos kilómetros.Les cuento que a mí sí me toca
"volar" desde mi isla hasta territorios ultramarinos.
Y como en los aviones no permiten llevar muchos kilos
tengo que ir "corto de equipaje".Mi ropa y algunos
libros.Verme en mi pieza "sin nada"... fue una
 experiencia nueva y me sirve para ir simplificando 

   la vida,despojarme de todo lo que sobra."Un bas-
tón y nada más.." algo que ayude para que la
itinerancia sea de calidad.

"ELLOS SALIERON A PREDICAR LA
CONVERSIÓN..." Me está costando mucho apli-
car estas palabras a mi tarea de evangelizador.
Cuando predico lo que hago es que ME PREDICO
y así me es más fácil hablar a los demás.Les
animo y me animo a seguir el modo de vivir del
profeta de Nazaret.Predicar desde la debilidad,
con la autoridad de Jesús que vino para servir,
no para ser servido.Por cierto, la palabra
AUTORIDAD tiene como raiz AUGERE que
significa:HACER CRECER.O sea,nada de con-
trolar o imponer "pesadas cargas"...Crecer
sabiendo que vamos siendo minoría.Crecer
sin buscar el prestigio y el poder.Crecer respetando 

lo diferente.Que le vean a uno convertido para que
crean que otra manera de vivir es posible.Todo un 
reto,claro.El ser predicador no es tarea fácil. PREDICAR
ES DOLOROSO...UNA AVENTURA.

Después del fracaso de Nazaret, Jesús
sigue con su tarea de anunciar el REINO.
"Ungir con aceite a los enfermos y sanarlos".
Cuánta gente esperando predicadoras-es
que SANEN,que les digan que otra forma
de VIVIR ES POSIBLE....
 


Jesús,sé que eres tú quien me envía.
Mi itinerancia es cosa tuya,lo noto.
Me están llamando para que en octubre
vuelva a "cruzar el charco",iniciar otro
periplo...¿debo ir?. Espero señales...
"Ve y profetiza a mi pueblo",me dices.


CRECER Y AYUDAR A CRECER EN
NOMBRE DEL DIOS DE LA VIDA.
S H A L O M.



Padre Vicente Casañas o.p.
Misionero Dominico de vuelta en Gran Canaria. 
Tú pintas tu propia vida. 
Eres tú quien elige los colores que vayan configurando el cuadro que has decidido pintar.
Si eliges colores grises y oscuros puede significar que en tu interior anida algo de amargor o tristeza.
Si por el contrario eliges colores alegres y vivos puede significar que optas por la vida en su plenitud.
Cuando elegimos colores alegres no quiere decir que estemos ciegos a la realidad de la vida, que ignoremos el sufrimiento que con frecuencia experimentamos... quiere decir, sencillamente, que aún con ese sufrimiento elegimos seguir viviendo desde lo positivo, desde aquello que ofrece vida a los demás y a nosotros mismos.
Un papel en blanco nos espera en cada etapa de nuestra existencia, unos pinceles y unos colores pacientes y silenciosos que tan solo dibujarán lo que nosotros decidamos dejar plasmado para el resto de nuestros días. ¿Qué colores escoges?

Encar_AM

En la Iglesia se siente hoy la necesidad de una nueva evangelización. ¿En qué puede consistir? ¿Dónde puede estar su novedad? ¿Qué hemos de cambiar? ¿Cuál fue realmente la intención de Jesús al enviar a sus discípulos a prolongar su tarea evangelizadora? El relato de Marcos deja claro que solo Jesús es la fuente, el inspirador y el modelo de la acción evangelizadora de sus seguidores. Estos actuarán con su autoridad. No harán nada en nombre propio. Son "enviados" de Jesús. No se predicarán a sí mismos: solo anunciarán su Evangelio. No tendrán otros intereses: solo se dedicarán a abrir caminos al reino de Dios.

La única manera de impulsar una "nueva evangelización" es purificar e intensificar esta vinculación con Jesús. No habrá nueva evangelización si no hay nuevos evangelizadores, y no habrá nuevos evangelizadores si no hay un contacto más vivo, lúcido y apasionado con Jesús. Sin él haremos todo menos introducir su Espíritu en el mundo.

Al enviarlos, Jesús no deja a sus discípulos abandonados a sus fuerzas. Les da su "autoridad", que no es un poder para controlar, gobernar o dominar a los demás, sino su fuerza para "expulsar espíritus inmundos", liberando a las gentes de lo que esclaviza, oprime y deshumaniza a las personas y a la sociedad.

Los discípulos saben muy bien qué les encarga Jesús. Nunca lo han visto gobernando a nadie. Siempre lo han conocido curando heridas, aliviando el sufrimiento, regenerando vidas, liberando de miedos, contagiando confianza en Dios. "Curar" y "liberar" son tareas prioritarias en la actuación de Jesús. Darían un rostro radicalmente diferente a nuestra evangelización.

Jesús los envía con lo necesario para caminar. Según Marcos, solo llevarán "bastón, sandalias y una túnica". No necesitan de más para ser testigos de lo esencial. Jesús los quiere ver libres y sin ataduras; siempre disponibles, sin instalarse en el bienestar; confiando en la fuerza del Evangelio.

Sin recuperar este estilo evangélico, no hay nueva evangelización. Lo importante no es poner en marcha nuevas actividades y estrategias, sino desprendernos de costumbres, estructuras y servidumbres que nos están impidiendo ser libres para contagiar lo esencial del Evangelio con verdad y sencillez.

La Iglesia ha perdido ese estilo itinerante que sugiere Jesús. Su caminar es lento y pesado. No acierta a acompañar a la humanidad. No tenemos agilidad para pasar de una cultura a otra. Nos agarramos al poder que hemos tenido. Nos enredamos en intereses que no coinciden con el reino de Dios. Necesitamos conversión.

José Antonio Pagola

Su madre le dio el valor, su fe le ayudó a creer…su brillantez le dio el poder para cambiar vidas…
De joven, Ben Carson no tenía muchas oportunidades. Creció en un pobre hogar y enfrentando prejuicios. Sus calificaciones sufrían y su temperamento se intensificaba. Y, aún así, su madre nunca perdió la fe en él. Insistiendo que siguiera las oportunidades que se le presentaban, le ayudó a crecer en su imaginación, inteligencia y lo más importante, creer en él mismo. Esa fe sería su bendición, que lo haría perseguir su sueño de convertirse en uno de los neurocirujanos más importantes del mundo, al cual le llegaría el desafío más grande: salvar la vida de un niño.
Es una historia donde muestra la humildad y honestidad de Ben, el cual siempre creyó y escuchó los consejos de su madre, su hermano y de Dios, lo que lo llevó a convertirse en la cabeza del departamento de neurocirugía pediátrica.
Es hermoso descubrir que si tenemos fe podemos llegar a hacer grandes cosas. Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, y nos ha regalado dones que tenemos que descubrir y poner al servicio de los demás. Los invitamos a que descubran en sus corazones eso que Dios ha sembrado y que quiere renacer.

Es bueno saber que hay hombres de ciencia, pero es mejor que seamos hombres y mujeres de conciencia.
Es bueno saber lo que tenemos que hacer, pero es mejor hacer lo que debemos hacer.
Es bueno hacer planes y fijarse un propósito, pero es mejor llevarlos a cabo.
Es bueno desear el éxito, pero es mejor realizar las cosas necesarias para lograrlo.
Es bueno hacer promesas, pero es mejor cumplirlas.
Es bueno tener dignidad, pero es mejor no pisar la de otros.
Es bueno tenerlo todo, pero es mejor compartir con el(la) que no tiene nada.
Es bueno saberse amado y comprendido, pero es mejor amar y comprender.
Es bueno procurar no fracasar, pero es mejor ayudar al fracasado(a).
Es bueno buscar la verdad, pero es mejor hablar siempre con ella.
Es bueno tener fe, pero es mejor sembrarla en los que aun no conocen a Dios.
Pero ¡hazlo ya!... porque el tiempo pasa.

Cuántas cosas buenas nos proponemos y deseamos, pero desgraciadamente, muy pocas nos esforzamos en alcanzar.










Señor, a eso de caer y volver a levantarme,
de fracasar y volver a comenzar,
de seguir un camino y tener que torcerlo,
de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.
A todo eso que le llamo adversidad,
enseñame a llamarle sabiduría.

A eso Señor, de sentir “la mano de Dios”
y saberme impotente,
de fijarme una meta y tener que seguir otra.
de huir de una prueba y tener que encararla,
a eso de planear un vuelo y tener que recortarlo,
de aspirar y no poder, de querer y no saber,
de avanzar y no llegar...
A eso que le llamo castigo,
mostrame que es enseñanza.

A eso de pasar días juntos radiantes,
días felices y días tristes,
días de soledad y días de compañía,
A eso que le llamo rutina,
enseñame a llamarle experiencia.

A eso de que mis ojos puedan ver,
y mis oídos oigan,
y mi cerebro funcione y mis manos trabajen,
y mi alma irradie, y mi sensibilidad sienta,
y mi corazón ame...
A eso Señor, que no le llame poder humano,
sino milagro divino, tu amor por mí...Amén!

Mc 6,7-13
Jesús envía a los Doce ligeros de equipaje, con lo imprescindible. Se convierten en instrumentos de su Buena Noticia. Una Noticia que vale por sí misma, que no necesita de especiales infraestructuras para expandirse ni de los servicios de complicados estudios de marketing. Es una vida casi a la intemperie, aunque abierta a las muestras de hospitalidad y de acogida, que son regalos en medio del camino. Así también ha de ser la vida del seguidor de Jesús: más confiada en su continua compañía a nuestro lado que en nuestros propios medios, seguridades y habilidades. Un estilo de vida compartida con otros, de dos en dos, ya que la comunidad es el primer testimonio para la misión. Y, juntos, avanzar en el camino del desprendimiento, que hace creíble el testimonio y nos ahorra el peso de tantas cosas “de repuesto” que nos impiden la fácil movilidad para seguir anunciando el Evangelio.

Ojalá, Señor, los cristianos confiemos cada vez más en la fuerza del Evangelio, sin necesidad de recurrir a complicados estilos de vida que en realidad  nos alejan de Ti.

jueves, 12 de julio de 2012

UBUNTU

 

"Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

UBUNTU, en la cultura Xhosa significa: "Yo soy porque nosotros somos."

 GRACIAS LILY POR EL APORTE.


¡Tarde te amé,
hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé!

Tú estabas dentro de mí, y yo fuera,
y por fuera te buscaba, y deforme como era
me lanzaba sobre las cosas hermosas por Ti creadas.

Tú estabas conmigo,
y yo no estaba contigo.
Me retenían lejos de Ti todas las cosas,
aunque, si no estuviesen en Ti, nada serían.

Llamaste y clamaste,
y rompiste mi sordera.
Brillaste y resplandeciste,
y pusiste en fuga mi ceguera.

Exhalaste tu perfume,
y respiré,
y suspiro por Ti.

Gusté de Ti,
y siento hambre y sed.
Me tocaste,
y me abrazó  tu paz.

San Agustín