domingo, 30 de diciembre de 2012

 DISCO DE MIGUELI: “EL AMOR LO ARREGLA TODO” Un disco para niños, cantado por niños.


” Tenía tantas ganas y aquí lo tienes… Niños para ayudar a la creatividad y creatividad para salir de la marginación. Ésta es la historia en la que se enmarca este disco entregado a los pequeños en todos los sentidos. Gracias por escucharlo, por usarlo, por cantarlo, por multiplicar el mensaje del que bebemos… y por colaborar conmigo con la Asociación AVIVART en la tarea de avivar con arte y creatividad la vida de gentes que el mundo casi apagó al nacer”
(Migueli)

No sólo los beneficios del disco: Todo, absolutamente todo lo que aportes, va destinado a la Asociación AVIVART.
ATENCIÓN: ¡Edición limitada! Consigue el tuyo antes de que se agoten. Es muy fácil.
El precio lo pones TÚ. ¿Qué quiere decir eso? Todos sabemos lo que cuesta un disco en el mercado, pero sólo tú sabes el valor que el disco, sus canciones, sus mensajes, su acción solidaria, tienen para ti. Queremos que colabores aportando económicamente el valor que este disco tiene para ti. Por eso, el precio lo pones tú.Haz tu pedido ahora escribiendo un email con tus datos de envío a

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Más información sobre Migueli en www.migueli.com

HÁGASE. Canción a María de Migueli cantada por niños




Del disco "El amor lo arregla todo". Una canción de Migueli cantada por niños.

María: Gabriel el ángel me saludó.
Gabriel: ¡Hola María! ¿qué tal estás?
María: Yo aquí jugando, ¿Y tú?
Gabriel: Yo aquí volando.
Traigo un mensaje del Padre Dios serás la madre del Salvador, ¿Cómo lo ves?
María: ¡Cosas de Dios!
Y dije ¡Hágase!, dije ¡Hágase! de Dios me fío, me cae muy bien.
Y dije ¡Hágase!, dije ¡Hágase! en Dios confío todo irá muy bien.

ROSANA: EN NAVIDAD

Feliz Año Nuevo 2013. Pastoral Reflejos de Luz

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y los antiguos amores, los más cercanos a mí y los que estén más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado. Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad . Amén


Pero no hay que preocuparse, en breve comienza el siguiente.
Todo lo que no has hecho en este año, lo podrás hacer.
Todo lo que se ha quedado a medias, podrás acabarlo.
Todas tus ilusiones y deseos,  a lo mejor se cumplen.
Todo lo bueno que has sembrado, empezará a germinar y florecer.
Todo lo que ya está maduro dará su fruto.
Y cuando acabe el 2013 que te coja con la misma ilusión que tienes ahora.


En familia, Dios, quiso nacer
En familia, Dios, comenzó a llorar
En familia, Dios, acogió al pobre y al rico
En familia, Jesús, se dejó iluminar por una estrella
En familia, Jesús, reconoció a un nombre: MARIA
En familia, un Niño, respetó a un hombre: JOSÉ
En familia, el Dios con nosotros,
se inició en el valor de la fe.
En familia, Jesús, recibió
agasajos de humildes y regios
En familia, Jesús, supo lo que fue huir
En familia, Jesús, recibió aliento
En familia, Jesús, aprendió a vivir.
En familia, Jesús, sufrió el desprecio
de los que no supieron verle ni esperarle
En familia, Jesús, vio a los pastores
cuerpo a tierra y lágrimas en los ojos
En familia, Jesús, contempló a tres reyes
con abundancia de oro, incienso y mirra ofreciéndole.
En familia, Jesús, habló y guardó silencio
En familia, Jesús, fue perdido y encontrado
En familia, jugaba, rezaba y cantaba
y, en familia, sufrió la incomprensión
de algunos de los que le rodeaban
En familia…¡sí en familia!
¡En familia Jesús fue hijo!
¡En familia, Jesús, fue Niño
¡En familia, Jesús, fue joven!
¡En familia, Jesús, aprendió a ser adulto!
¡En familia, Jesús, aprendió a mirar a los cielos! Amén.
P. Javier Leoz

jueves, 27 de diciembre de 2012


Alguien me acercó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús niño.
Se dice que, cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso.
-Acércate -le dijo Jesús- ¿Por qué tienes miedo?
-No me atrevo… no tengo nada para darte.
-Me gustaría que me des un regalo -dijo el recién nacido.
El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó:
-De verdad no tengo nada… nada es mío; si tuviera algo, algo mío, te lo daría… mira.
Y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado.
-Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy…
-No -contestó Jesús- guárdala. Querría que me dieras otra cosa. Me gustaría que me hicieras tres regalos.
-Con gusto -dijo el muchacho- pero ¿qué?
-Ofréceme el último de tus dibujos.
El chico, cohibido, enrojeció. Se acercó al pesebre y, para impedir que María y José lo oyeran, murmuró algo al oído del Niño Jesús:
-No puedo… mi dibujo es «remalo»… ¡nadie quiere mirarlo…!
-Justamente, por eso yo lo quiero… siempre tienes que ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me dieras tu plato.
-Pero… ¡lo rompí esta mañana! - tartamudeó el chico.
-Por eso lo quiero… Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo… Y ahora - insistió Jesús- repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el plato.
El rostro del muchacho se ensombreció; bajó la cabeza avergonzado y, tristemente, murmuró:
-Les mentí… Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto… ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia!
-Eso es lo que quería oírte decir -dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías y tus crueldades. Yo voy a descargarte de ellas… No tienes necesidad de guardarlas… Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. A partir de hoy me gustaría que vinieras todos los días a mi casa.

por Ariel David Busso, del libro Caminos de cielo limpio, de Editorial Lumen.


Si quieres pasar un rato entretenido poniendo a prueba tu memoria HAZ CLIC AQUÍ
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ORACIÓN DE FIN DE AÑO



Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.
 
Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.

Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.

Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad . Amén


FUENTE:
 http://www.reflejosdeluz.net/Paginas/FinDespedida.htm

Es difícil detectar El Anuncio
entre tantos anuncios que nos invaden.
¿Existe aún la Navidad?
¿Navidad es Buena Nueva?
¿Navidad es también Pascua?
Sabemos que «no hay lugar para ellos».
Sabemos que hay lugar para todos,
hasta para Dios…

El buey y la mula,
huyendo del latifundio,
se han refugiado en los ojos de este Niño.

El hambre no es sólo un problema social,
es un crimen mundial.
Contra el Agro-Negocio capitalista,
la Agro-Vida, el Bien-Vivir.

Todo puede ser mentira,
menos la verdad de que Dios es Amor
y de que toda la Humanidad
es una sola familia.

Dios continúa entrando por abajo,
pequeño, pobre, impotente,
pero trayéndonos su Paz.
Doña María y el señor José
continúan en la comunidad.
La Veva continúa siendo tapirapé.

La sangre de los mártires
continúa fecundando la primavera alternativa.
Los cayados de los pastores,
(y del Parkinson también),
las banderas militantes,
las manos solidarias
y los cantos de la juventud
continúan alentando la Caminada.

Las estrellas sólo se ven de noche.
Y de noche surge el Resucitado.
«No tengan miedo».
En coherencia, con tesón y en la Esperanza,
seamos cada día Navidad,
cada día seamos Pascua.

Amén, Axé, Awire, Aleluia.
(Navidad 2011)


"Los pastores se apresuraron. Les movía una santa curiosidad y una santa alegría. Tal vez es muy raro entre nosotros que nos apresuremos por las cosas de Dios. Hoy, Dios no forma parte de las realidades urgentes. Las cosas de Dios, así decimos y pensamos, pueden esperar. Y, sin embargo, él es la realidad más importante, el Único que, en definitiva, importa realmente. ¿Por qué no deberíamos también nosotros dejarnos llevar por la curiosidad de ver más de cerca y conocer lo que Dios nos ha dicho? Pidámosle que la santa curiosidad y la santa alegría de los pastores nos inciten también hoy a nosotros, y vayamos pues con alegría allá, a Belén; hacia el Señor que también hoy viene de nuevo entre nosotros. Amén.
¡Feliz Navidad a todos!"

S.S. Benedicto XVI - Homilía en la Misa
de Nochebuena - 24 de Diciembre de 2012

Tal vez el Señor tenga algunas sorpresas para ti hoy.
Son parte de su continua creación en tu vida. Aun así, sus sorpresas siempre se diseñan de manera especial para ti sobre el sólido cimiento de su amor.

El deseo de Dios es que experimentes lo mejor y lo más sublime en tu vida.
¡Puedes contar con Él!

Salmo 37:23
El Señor dirige los pasos del hombre.

1 Samuel 2:9
El guarda los pies de sus santos, mas los malvados son acallados en tinieblas, pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombre.

Salmos 18:19
También me sacó a un lugar espacioso; me rescató, porque se complació en mí.

Salmos 25:12
¿Quién es el hombre que teme al SEÑOR? El le instruirá en el camino que debe escoger.

Salmos 37:31
La ley de su Dios está en su corazón; no vacilan sus pasos.

Salmos 40:2
Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.

Salmos 66:9
El es quien nos guarda con vida, y no permite que nuestros pies resbalen.

Salmos 119:5
¡Ojalá mis caminos sean afirmados para guardar tus estatutos!

Salmos 147:11
El SEÑOR favorece a los que le temen, a los que esperan en su misericordia.

Proverbios 16:9
La mente del hombre planea su camino, pero el SEÑOR dirige sus pasos.
27 de diciembre
San Juan, apóstol y evangelista

Jn 20, 2-8 El otro discípulo, a quien tanto quería Jesús
Tan querido por ti, Señor. Tan amado. Tan amante. En Juan todos y cada uno de nosotros somos discípulos de tu amor. En la cabeza de Juan recostamos nuestro corazón en tu costado. Con la mirada de Juan nos embebemos en tu rostro, contemplamos tu hermosura y quedamos radiantes. Con Juan escuchamos la palabra que sale de tu boca, y que sacia nuestros anhelos. Con Juan queremos ser testigos de tu resurrección.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Los días del calendario se van acabando, pero todavía quedan muchas cosas por resolver antes de despedir al 2012. Diciembre sigue transcurriendo, y en unos días llega la Navidad. Todos los años la misma historia... 

Cuesta encontrarnos con el misterio de la navidad; no el de las luces, los arbolitos, regalos y fantasías de las que nos hablan muchas películas que aparecen en la tele en este tiempo. Hablo del misterio grande, de un Dios que siendo el creador y el todopoderoso, haya elegido hacerse uno de nosotros en la pequeñez y debilidad de un niño, de carne y hueso. ¿Y por qué semejante locura? Simplemente por amor, no hay otra explicación posible.  El que ama busca estar cerca del amado, viaja si es necesario, y si pudiera no se alejaría ni un segundo. Como dice J.L Martín Descalzo, un sacerdote y periodista español: “Yo diría que la Navidad es la prueba, repetida todos los años, de dos realidades formidables: que Dios está cerca de nosotros, y que nos ama”. 

Y este Dios que nació en un lugar humilde y desconocido, sigue eligiendo esos mismos espacios: viene a nacer en la realidad de tu familia, en medio de la nostalgia de los que no están y del dolor por el desencuentro de los que estamos; en los que estudian y parece que cada vez se hace más cuesta arriba lograr recibirse; en los que se levantan cada día queriendo que sus vidas sean diferentes pero no saben cómo conseguirlo... 

“Vino y puso su morada entre nosotros” dice uno de los textos bíblicos que se leen en este tiempo; lo que deduce que vive en medio nuestro y entre nuestras cosas.

Parafraseando al mismo autor español, Martín Descalzo, “amigos míos, déjenme que les pida que en estos días no se refugien ustedes en la nostalgia. No miren hacia atrás. Contemplen el presente. Descubran que a su lado hay gente que les ama y que necesita su amor. Si lo hacen, el amor de Dios no será inútil. Y también en sus corazones será Navidad”    

La navidad es un presente, y sigue aconteciendo:
Cuando decides amar a los que te rodean. Ese día es Navidad.
Cuando decides dar un paso de reconciliación con el que te ha ofendido. Ese día es Navidad.
Cuando te encuentras con alguien que te pide ayuda y accedés. Ese día es Navidad.
Cuando te tomas el tiempo para charlar con los que están solos. Ese día es Navidad.
Cuando comprendes que los rencores pueden ser transformados a través del perdón. Ese día es Navidad.
Cuando te desprendes aún de lo que necesitas, para dar a los que tienen menos. Ese día es Navidad.
Cuando renuncias al materialismo y al consumismo. Ese día es Navidad.
Cuando eliges vivir en la alegría y la esperanza. Ese día es Navidad.

El amor nace de un corazón, que como el de los pastores, vive asombrándose.
Vivir asombrándose es entender que todo hecho guarda una buena noticia.
Es renovar los aumentos, cuando en las cosas pequeñas se va perdiendo la vista.
Es ponderar con cuidado, el minucioso trabajo de Dios, como un Artista.
Es preguntarse por qué, de lo más insignificante se ocupa Aquél que está arriba.
Vivir asombrándose es ponerse con paciencia a distinguir el entramado de la vida.
Es agradecer el tesoro que guarda nuestra arcilla.
Vivir asombrándose es comprender que del todo, se sabe una partecita.
Es descubrir que el árbol se guardaba ya en la semilla, y en la gracia a pedir, lo que Dios nos ofrecía.
Vivir asombrándose es comprender que en las cosas de Dios, no existen las naderías.
¿En qué será que tengo que renovar mi asombro para que no se pase de largo el Señor con su visita?

Esta Navidad quiero ser tu pino Señor. Un pino sencillo de los que nacen en las sierras, pero con unas ramas verdes y frescas, alimentado por la sabia de tu vida divina.

Como un reflejo tuyo, mi forma será triangular, signo de la Santísima Trinidad y si una rama sobresale demasiado, hazme sensible para cortarla antes de que me deforme demasiado.

Empezaré a limpiar mi tronco y mis ramas, de todo musgo o heno que tenga.
Y así poco a poco quitaré todo lo que me estorba; mi egoismo, mis envidias, mis incomprensiones, mi orgullo, mi soberbia, que como "plaga" crecen sin que yo me de cuenta.

Como un recuerdo de todas las estrellas que brillaron esa noche bendita en que Tú naciste, me llenaré de foquitos de colores para reflejar a los demás la alegría de Tú venida al mundo.

Escogeré unas esferas doradas, las más brillantes para que representen todas mis Alabanzas, por el sol que sale cada día, por las estrellas, por los atardeceres tan hermosos, y por todas las maravillas del mundo que Tú creaste para nosotros, por ser nuestro Ser Supremo.

Continuaré con muchas esferas rojas, que representan mis Peticiones. Te pido que hagas de mi un instrumento de Tú Amor. Te pido por mi familia, mis amigos, mi comunidad, mi parroquia. Por mi Patria para que sea un país donde Tú siempre reines. Que jamás el desaliento, entre en mi corazón. Te pido Tú Santo Espíritu y con él, la verdadera Sabiduría que viene de tí.

Dame Señor lo que Tú sabes que me conviene y yo no sé pedir. Dame mucha paciencia y humildad. Dame prudencia para nunca herir a nadie y dame caridad para tener un corazón grande que sepa amar.

Pondré también unas esferas azules, para pedirte con ellas Perdón porque yo no siempre he sido fiel, porque no he sabido dar ni perdonar, porque viendo "la luz" he preferido "la oscuridad", porque conociendo "el bien" he optado por "el mal".

Por último me llenaré de esferas plateadas, muy grandes que serán para darte Gracias, por todo lo que he recibido de Tí. Gracias porque me has otorgado salud, bienestar, alegría y satisfacciones.

Gracias también por la enfermedad, las penas y los sufrimientos, aunque me cuesta trabajo decírtelo y aceptar tu voluntad. Tú sabes lo que hiciste.

Gracias Señor por todo aquello que me acercó íntimamente a Tí. Es tanto lo que tengo que agradecerte.

Y en la punta, con una luz muy intensa, pondré una estrella enorme, que me ilumine siempre, esa será mi Fe. Una Fe madura e inquebrantable, siempre en aumento, que se alimentará de tu Sagrada Eucaristía y de tu palabra.

Por eso esa luz brillará para todo aquel que se acerque a mi, porque Tú brillas en mi.

Yo quiero ser esta y todas las próximas Navidades, tu pino Señor.

Lléname de alegría para participar a todos mis hermanos el gozo de poseerte Señor.

Dios se hizo humano, el Verbo se hizo hijo.
La inmensidad se trazó límites.
El infinito se volvió finito.
La incognoscibilidad se tornó cognoscible.
La omnipotencia se hizo niño.
El inmutable se hizo dolor.
La perfección se cubrió de pecado.
La vida se introdujo en la muerte.
El amor se hizo resurrección.
Jesús se convirtió en nuestro hermano…

Acercarse a Belén ,
es acercarse al mundo de los sueños más hermosos.
Porque Belén no es una ciudad de nuestro mundo,
sino un rincón del corazón humano.

En Belén hemos nacido todos,
en Belén se apacienta nuestra infancia.
Aquí giró la historia.
Aquí nació la vida.
Hasta Belén, ser hombre
era nacer para vivir rodando
por la cuesta del tiempo.

Desde Belén , ser hombre
es aprender la enorme
aventura de escalar las alturas.
Aquí, ser hombre se convirtió en ser Hijo de Dios.
Aquí, el Dios de los cielos
inició la locura de volverse pequeño.
Por eso las campanas de Belén están locas,
replican y replican para explicarle al mundo
la alegría del cielo,
para que todos sepan que el hombre está a salvado
ahora que Dios se ha hecho hombre como nosotros.
Mirar, mirar las casas de Belén, apiñadas,
apretadas las unas a las otras,
lo mismo que un rebaño aterido,
como un coro de monjas asustadas.
Mirar su letanía de agudos campanarios
que señalan al cielo con sus dedos alzados
para decir a todos: Por aquí vino Dios.
Contemplar el mercado, sus hombres y mujeres,
sus pobres baratijas, sus comidas caseras.
El Dios de las alturas nunca fue un exquisito,
ni una ciudad fría de gélidos burócratas,
sino en pobreza de los pobres más pobres ,
en calles malolientes donde el hombre agita,
en un triste pueblo despreciado de todos.
No busquemos en Belén hermosas catedrales,
iglesias esplendentes, basílicas radiantes,
la flecha luminosa de las agujas góticas,
las vidrieras de fuego donde ardió el Medioevo.
Todo en Belén es pobre
como el Dios que lo habita.
Y ahora...,pasar conmigo por la pequeña puerta
que conduce a la gruta.
Una puerta que tiene la estatura de un niño
y en la que hay que agacharse para poder entrar.
Porque para llegar hasta el Dios de los cielos
sólo hay dos caminos:
la puerta de la infancia
y la humildad.
Para ver a Jesús, es necesario
doblar el espinazo del orgullo,
agachar la cabeza de nuestras importancias,
hacerse niños como El se hizo.

Y ahora...,arrodillémonos: aquí ocurrió el prodigio,
aquí una virgen-Madre iluminó la tierra,
aquí por primera vez se oyó el llanto de Dios,
aquí la sangre humana se vio multiplicada,
aquí un diminuto corazón de chiquillo
fue, por primera vez, el corazón de Dios.
Aquí, entre estas paredes de humedad y de piedra,
entre dos animales asustados y atónitos,
nació aquel cuerpo y sangre
que el hombre comería por los siglos de los siglos.

Alejar nuestros ojos de los falsos adornos
que camuflan la gruta,
no contemplemos ;
las lámparas ni las raídas de sedas
que quieren ocultar
el oro santo de la sencillez.
Cerrar más bien los ojos y asombrémonos.
Dejar que sea el corazón quien mire.

Y , después, alegrémonos igual que los pastores
que en esta misma gruta escucharon su anuncio:
gloria a Dios en el cielo.
paz a los hombres de buena voluntad.

Levantar nuestras manos para dar también gloria
y dejar que la paz penetre en nuestra alma
como la gran nevada de la misericordia.
Dejar que, dos mil años después,
el Niño vuelva a nacer en nosotros,
convertir nuestras almas en el portal viviente.
Y sea nuestra casa como un nuevo Belén.

  http://elrincondelasmelli.blogspot.com.es/

Cristo. La Luz del mundo

 

Dinámica con el Padrenuestro

Infancia de Jesús: Jesús perdido y hallado en el Templo

Breve historia de Santa Genoveva

 

Fiesta de María, Madre de Dios

2º Domingo después de Navidad

Fiesta de la Epifanía del Señor

6 de Enero - Epifania del Señor

1º de Enero - Santa María, Madre de Dios

martes, 25 de diciembre de 2012

Celebramos la esperanza

Nacimiento de Jesús


Venid a Mí todos los que estáis cansados y agobiados
Venid a Mí todos los que tenéis dudas y desesperanzas
Venid a Mí, venid a Belén, Venid a mi Corazón de Carne,
Y Yo os daré descanso, renovaré vuestras fuerzas, alimentaré vuestro futuro.

Venid a Mí y celebrar de nuevo la Vida.
Porque Yo hago nuevas todas las cosas
Yo también podré renovar todo lo viejo y enfermo que os amenaza.
No permitáis que el cansancio, los años o la soledad hagan morada en vosotros
Sois demasiado valiosos para mí como para dejar que otros os habiten
Y destruyan vuestra paz y vuestra esperanza.

Mira la Estrella, mira a María, mi Madre.
Mira la Luz, mira a José, hombre bueno y humano.
Mira la noche Santa. Escucha. Contempla.
Yo bendigo vuestro hogar, vuestra familia, vuestra comunidad

Te bendigo a ti y a quienes te rodean.
No maldigáis vosotros.
Yo bendigo vuestros intentos, vuestros errores,
vuestros deseos de ser cada vez más “otros Cristos” para quien os conoce.

Venid a Mí. Contempladme y quedaréis radiantes.
Gustad y ved que bueno es saberse familia. Familia de Dios.
Si en el mundo no me reciben, que al menos esta casa,
acoja mi Palabra de amor y perdón y me acoja a Mí en cada ser humano.

Yo estaré con vosotros todos los días hasta el final del mundo.
En la Cruz y en Belén. Todos los días del mundo.
Que quien te mire, vea la Estrella, vea Mi Luz.
Anunciad a todos que estáis en buenas Manos.
Amén

En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto,
ordenando que se realizara un censo en todo el mundo.
Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria.
Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.

José, que pertenecía a la familia de David,
salió de Nazaret, ciudad de Galilea,
y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David,
para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.

Y aconteció que estando ellos allí,
se le cumplieron a ella los días del parto;
y dio a luz a su Hijo primogénito,
y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre,
porque no había lugar para ellos en el albergue.

Había unos pastores, en aquella misma comarca,
que custodiaban y velaban por turno sobre sus rebaños durante la noche.
De pronto, se les apareció el Angel del Señor
y la gloria del Señor los envolvió con su luz.
Ellos sintieron un gran temor, pero el Angel les dijo:
«No teman, porque les traigo una buena noticia,
una gran alegría para todo el pueblo:
Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador,
que es el Mesías, el Señor.
Y esto les servirá de señal:
encontrarán a un niño recién nacido
envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial,
que alababa a Dios, diciendo:
«¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!»
Después que los ángeles volvieron al cielo,
los pastores se decían unos a otros:
«Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido
y que el Señor nos ha anunciado.»
Fueron rápidamente y encontraron a María, a José,
y al recién nacido acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño,
y todos los que los escuchaban
quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.
Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios
por todo lo que habían visto y oído,
conforme al anuncio que habían recibido (Lucas 2, 1-20).

lunes, 24 de diciembre de 2012

Nos ha nacido un Salvador.

No permitas jamás que algo te lastime o te duela. Recuerda que hay alguien, con el pañuelo en la mano dispuesto a consolarte y aliviarte y a darte su amor.

Nos ha nacido un Salvador.

Piensa a cuántos les gustaría que tú les regalaras una sonrisa.
Piensa cuántos esperarían que tú les estrecharas las manos con ternura.
Cuántos esperarían una palabra de  cariño de tus labios pues quizás estén más solos que tú.

Si tienes familia, estréchalos contra tu corazón, apriétalos fuerte.
Perdona todo, dale paz a tu corazón y disfruta del instante...
La vida es tan corta, no hay tiempo que perder. Regálales tu amor
y agradece a Dios por tenerlos junto a tí.

Pues nos ha nacido un Salvador.

Cuando el insomnio te haga dar vueltas desesperadamente en la cama,
recuerda que hay alguien que puede sembrar sueños de paz en tu alma.
Cuando tu cruz te pese recuerda que alguien ya la llevó por tí.
Cuando te sientas humillado y burlado, recuerda alguien ya lo sufrió por tí.

Levanta tu cabeza mira hacia el cielo, mira la belleza de ese manto de estrellas y siente la ternura de ese Dios que se hizo Niño para habitar en tu corazón, para que vuelvas a nacer en esta Noche, con una mirada distinta... llena de ternura... con un corazón distinto, lleno de amor, con el alma llena de regocijo y cubierta de esplendor pues esta noche...

Nos ha nacido un Salvador...
«¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?»
«Y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su Madre»
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta: `Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel´».
 
Dibujo: María Olguín
Postal/ Balconera de Valiván
Fuente: www.valivan.com
http://tienda.valivan.com/10-vinilos
 

Es increíble que algo tan pequeño como un niño, y tan fugaz como un
alumbramiento reúna y congregue a gente de todo el mundo a través del
tiempo y del espacio.
FELIZ NAVIDAD!!!!

Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro en Dios, mi salvador…
porque ha tenido a bien mirar con su justicia desde el cielo.
En verdad es justo y necesario, Jesucristo, Hijo y hermano,
darte gracias siempre, y más ahora,
porque te has acordado de nosotros, tus humildes criaturas,
y no has tenido en cuenta nuestros fallos.
Antes bien, te rebajaste a someterte
a unos limites de tiempo, de carne y sangre.
Oh, águila de singular majestad,
que a nosotros, polluelos indefensos,
nos has revestido de hermoso plumaje
y te has abajado para llevarnos a las alturas.
Oh, gran fuerza constructora, que sostienes todo con tu fuerza;
que sin ti la creación se reduciría a la nada.
Oh, regulador del universo,
sólo tú te deleitas en mirar la evolución
y el perfeccionamiento de tus obras.
Como navegantes en noche de tormenta,
estábamos a merced de la furia oceánica;
y tú te has manifestado entre nosotros;
estábamos perdidos, y tu estrella se ha posado sobre nuestro cielo,
guiándonos al ansiado puerto.
Oh, fuente inagotable de dulzura,
que haces de los contrarios tu vehículo
y nos enseñas que el poder puede residir en la debilidad,
que de la pobreza surge la riqueza,
que lo eterno se puede hacer tiempo.

Gracias por venir a nosotros,
gracias por hacerte uno más de los hombres.
Haciéndote hombre, devuelves la dignidad a toda la creación,
siendo hombre sigues siendo Dios, para que nosotros,
también un día, podamos llegar al seno del Padre.
Tú que naces entre nosotros, nace también dentro de nosotros,
tú que siendo Dios te haces hombre,
haz que nuestra humanidad alcance la santidad.
Nace en nuestros días, nace en nuestras palabras,
nace en nuestras obras;
nace en todos, en tal manera,
que todos tengamos un poquito de ti,
y nos vayamos volviendo cada vez más,
hijos del verdadero Padre, que es Amor, Paz y Vida
y vive y reina por los siglos de los siglos.
En las tinieblas se encendió una luz,
en el desierto clamó una voz.
Se anuncia la buena noticia:
¡El Señor va a llegar!
Preparad sus caminos, porque ya se acerca.
Ya llega el mensajero.
Juan Bautista no es la luz,
sino el que nos anuncia la luz.
Cuando encendemos estas tres velas
cada uno de nosotros quiere ser
antorcha tuya para que brilles.
¡Ven, Señor, a salvarnos,
envuélvenos con tu luz!
Dios se ha hecho pequeño entre los pequeños del mundo

HOY QUISIERA SER PASTOR
Ser el primero en llegarme hasta Ti, Señor
y bendecir tu Nombre
Arrodillarme con lo todo lo que soy, pienso y tengo
y postrarme, sabedor, de que mi corazón
a veces anda demasiado perdido en las montañas del mundo.
HOY QUISIERA SER PASTOR, SEÑOR
Y, en medio de la noche fría,
que fueran mis palabras calor en tu regazo
Que en  la oscuridad y silencio de tu Nacimiento,
fuese mi FE lámpara que iluminase
las sombras y los rostros de este establo
¿ME DEJAS SER PASTOR, SEÑOR?
No tengo más riqueza que la vida que Dios me ha dado
Ni más dulce, que la alegría de tu alumbramiento
Ni más apoyo, que el saber que Tú has venido a nuestro lado
HOY QUISIERA SER PASTOR, SEÑOR
Por ello mismo, he dejado los valles de mi comodidad
Porque, la noticia que tus Ángeles me han dado,
ha rebasado con creces,
la importancia de todo lo que yo estaba haciendo
¡DÉJAME SER PASTOR, EN ESTAS HORAS, MI SEÑOR!
Me ha costado esfuerzo llegar hasta Belén
Me perdido por otros senderos
con los que el maligno me tentaba para alejarme de tu sendero.
Pero lo importante, Señor,
es que he tocado tus divinas sienes;
que he alcanzado ese rincón del amor y de ternura
que, los tiempos antiguos, nos anunciaron
y  los cuales reyes, patriarcas y profetas soñaron… y desearon vivir.
¡QUIERO SER PASTOR, SEÑOR!
Y cuidarte en esta Noche Santa
como quien sabe, que de su rebaño,
eres el  más bello Cordero
que, entre maderas nació,
y en dos maderos se desangrará hasta morir
para dar al hombre, un eterno vivir.
¡DEJAME, TE LO RUEGO, SER UN PASTOR!
Y, a cambio de mi adoración y confianza,
dame, Tú Señor, lo que es tu gran tesoro y secreto:
AMOR Y SOLO AMOR DE DIOS
En este Año de la Fe…conocerte más, amarte más, adorarte más, escucharte más y…hacer presente con mis palabras y obras
J.Leoz 
Jn 1,1-18
El que es la Palabra se hace carne, se hace uno de nosotros. El Niño de Belén sale de la Palabra eterna del Padre. Una silueta de bebé parte al encuentro de la humanidad, con el Corazón en la mano, dando desde el principio Amor y alegría a los que esperan su venida. La Palabra acampa en medio de nosotros envuelta en pañales de recién nacido. Se convierte en Buena Noticia para un mundo rodeado de frío y enemistad.
El Mesías viene a transformar el mundo y nuestro mundo. Abramos nuestra vida a ese pequeño que llega para que también nosotros nos convirtamos en Palabra para los demás.

¡Muchísimas felicidades!
Las figuritas del Belén

La Cuna de Jesús
Como esa cunita humilde, acoge a todos con amor.

María
Con sencillez, María recibe a Cristo y nos regala a su hijo. Que tú también lleves a todos un mensaje de amor.

José
Siempre entregado a la voluntad de Dios, como José confiemos en lo que el Señor nos tenga preparado.

Pastores
Unas frutas y una oveja le llevan los pastorcitos a Jesús. Alaba tú también a Cristo con tu esfuerzo y trabajo.

Reyes Magos
Adoran, alaban y le traen a Jesús sus presentes. Regálale al Señor tus pequeños sacrificios para que El los transforme con su amor.

Burro
Llevó a María embarazada a ver a su prima Isabel; luego, a Belén. Sirve en silencio como ese burrito a los quienes te lo pidan.

Buey
Manso y silencioso presenció la venida de Dios a los hombres. Como este animalito, acoge a Jesús en tu corazón.

Ovejas
Dóciles van con los pastores a conocer al niño Dios. Sé parte del rebaño de Jesús y déjalo hacer en tu vida.